La compactación de un relleno en la zona de expansión de San Vicente del Raspeig parecía correcta a simple vista, pero al extraer las primeras muestras con el equipo de cono de arena nos encontramos con que la densidad seca estaba ocho puntos por debajo de lo exigido en el Proctor de referencia —algo que no es raro cuando se trabaja con los limos yesíferos que caracterizan el subsuelo de Alicante. El control de densidad de campo (cono de arena) es la verificación que cierra el círculo entre el diseño de laboratorio y lo que realmente queda bajo la solera o el asfalto, y en una provincia donde alternan margas triásicas, arenas litorales y rellenos antrópicos sobre antiguas ramblas, saltarse este paso puede comprometer desde una losa de cimentación hasta la base de un vial. Para afinar la caracterización previa del terreno natural, antes de llegar a la fase de compactación, muchas veces conviene tener un perfil claro con un ensayo CPT o un sondaje SPT que anticipe la presencia de niveles blandos o colapsables, algo frecuente en los suelos aluviales de la Vega Baja.
La densidad de campo no es un trámite administrativo: es el único dato que certifica que la tongada compactada resistirá lo que el proyecto supone.
Metodología y alcance
Factores del terreno local
La combinación de un clima mediterráneo semiárido con episodios de gota fría convierte el control de compactación en Alicante en un asunto de ventanas meteorológicas muy estrechas. En municipios como Orihuela o Dolores, donde la capa freática está a menos de dos metros durante buena parte del invierno, un relleno compactado sobre suelo saturado sin drenaje lateral puede perder densidad en semanas por simple migración de finos, y el cono de arena lo detecta como una caída inexplicable del grado de compactación si no se cotejan las condiciones de borde. El riesgo más común que vemos en obra es la falsa seguridad de un ensayo Proctor de laboratorio que no representa el material realmente extendido —porque el acopio ha segregado o porque la humedad óptima se calculó con una muestra secada al horno que ya no refleja la humedad higroscópica del material en acopio. Un control de densidad de campo sistemático, con ensayos distribuidos aleatoriamente sobre la tongada y no solo en los bordes accesibles, es la única manera de evitar asientos diferenciales que después se manifiestan en fisuras de soleras o en deformaciones de pavimentos flexibles a los pocos meses de recibir la obra.
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Marco normativo
UNE 103503, UNE 103503:1995, PG-3 (Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes), UNE 103501:1994 (Proctor de referencia)
Otros servicios relacionados
Ensayo Proctor de referencia (Normal o Modificado)
Determinación de la densidad máxima seca y la humedad óptima del material de préstamo en laboratorio acreditado, paso previo obligatorio para calcular el grado de compactación en campo.
Control de densidad por cono de arena in situ
Ejecución del ensayo UNE 103503 sobre tongadas de relleno, subbase o base granular, con emisión de informe que incluye densidad seca, humedad de campo y porcentaje de compactación respecto al Proctor.
Verificación de capas granulares bajo pavimento
Campaña de control en coronación de explanadas y bases de zahorra artificial, combinando cono de arena y placa de carga cuando el proyecto exige módulo de deformación además de densidad.
Parámetros típicos
Preguntas comunes
¿Cada cuántos metros cuadrados se debe realizar un ensayo de cono de arena en una obra de Alicante?
La frecuencia la marca el Pliego de Prescripciones Técnicas del proyecto, pero como referencia la PG-3 para obras de carretera suele exigir un mínimo de un ensayo por cada 500 m² y tongada. En rellenos de zanja o trasdós de muro en suelo urbano, la frecuencia puede subir a un ensayo cada 20-30 metros lineales, sobre todo cuando se trabaja con materiales procedentes de la propia excavación que presentan variabilidad de humedad.
¿Cuál es el precio habitual de un ensayo de densidad de campo con cono de arena en Alicante?
El rango orientativo para un ensayo individual de cono de arena en la provincia está entre 60 y 80 euros, aunque el coste por unidad baja sensiblemente cuando se contratan campañas de control con varios ensayos programados en la misma jornada. Factores como la distancia al tajo —desplazamientos a pedanías de Elche o a urbanizaciones de la Serra de Bèrnia— y la necesidad de secar muestras en estufa portátil pueden influir en el presupuesto final.
¿En qué tipo de suelos alicantinos no es recomendable el método del cono de arena?
El cono de arena no da resultados fiables en suelos con partículas superiores a 50 mm —frecuentes en rellenos con bolos de caliza en la montaña alicantina— ni en arenas limpias saturadas donde la excavación se desmorona antes de poder medir el volumen. En esos casos se recurre a métodos alternativos como el densímetro nuclear o el balón de goma, siempre que el pliego lo permita y se disponga de la calibración correspondiente.
